El DVD posee la habilidad de producir video cercano a
la calidad vista en las superproducciones, como también, mejorar
notablemente la calidad del audio de los CD de música convencionales.
A su vez, la calidad de imagen es mayor a la observada en cintas VHS
y en Laserdiscs.
Sin embargo, la calidad depende de muchos factores de producción.
A medida que la experiencia en compresión y las mejoras en la
tecnología avancen, veremos aún más calidad aplicada
al video; por otro lado, mientras que los costos de producción
disminuyan, observaremos discos de muy baja calidad.
El video DVD es usualmente codificado desde tapes master
digitales de estudio al formato MPEG-2. El proceso de compresión
utiliza la técnica lossy, la cual deshecha la información
redundante, como también la información no perceptible
por el ojo humano.
El resultado de la imagen, especialmente cuando ésta es muy cambiante
o compleja, denotará pequeñas fallas, dependiendo de la
calidad de procesamiento o nivel de compresión. A ratios convencionales
de 3.5 a 5 Mbps (millones de bits por segundo), las fallas serán
fácilmente percibidas, mientras que a ratios más altos
de 6 Mbps, el video resultará de mejor calidad, con casi ninguna
diferencia con el master original.
Muchas veces, el video DVD contiene “artefactos”
visibles, como ser imagen difusa, pixelación, puntos, detalles
perdidos o modificación de color.
Es importante comprender que el término “artefactos”
se refiere a todo lo que originalmente no estaba presente en la imagen.
Estos artefactos son generalmente causados por poco satisfactorias compresiones
MPEG, aunque más a menudo son causadas por un mal ajuste del
televisor, malos cables, interferencias, mala reducción digital
de ruido, pobre transferencia de film a video, fallas del reproductor,
errores en el disco, etc.
Muchos televisores poseen niveles de sharpness muy altos para la claridad
de un DVD. Esto ocasiona una exageración en las altas frecuencias
del video y causa distorsión, de la misma manera en que el nivel
de graves muy alto causa que el audio sea distorsionado.
La fidelidad de color en los DVD es excepcional, por lo que colores
saturados o lavados son en general problemas del soporte de visualización
o de la fuente original, y no del reproductor o del disco.
La calidad del audio del DVD es excelente. Se puede seleccionar entre
PCM (pulse code modulation), con niveles de sampleo más altos
que los encontrados en los CD, o como alternativa, el audio de la mayoría
de las películas, que es archivado como discrete, multichannel
surround sound utilizando Dolby Digital o DTS.
El veredicto en cuanto a la calidad del DVD está
en manos del consumidor. Muchos observadores lo califican mejor que
al LaserDisc, aunque nadie puede garantizar la calidad del DVD. De todas
maneras, es una cuestión de percepción individual y de
nivel de calidad otorgado por el dispositivo reproductor.