La imagen puede ser de formato 4:3 (estándar) o
16:9 (widescreen o pantalla ancha). El ratio ancho por alto de los televisores
estándar es 4 por 3; en otras palabras, 1.33 veces más
ancha que alta. Los televisores widescreen, especialmente los diseñados
para DVD o HDTV, tienen un ratio de 16 por 9; eso es 1.78 veces más
ancha que alta.
Todo adquiere complejidad cuando un film es transferido a video, ya
que casi todas las películas hoy en día tienen un aspect
ratio de 1.66, 1.85 (plano) o 2.40 (scope). Debido a que estos no concuerdan
con las formas de los televisores de 1.33 o 1.78, dos procesos son llevados
a cabo para que las películas se adapten a este tipo de pantallas.
El primer proceso se denomina letterbox (también abreviado LBX);
significa que el video es presentado en su aspect ratio original de
cine, el cual es más ancho que las pantallas de TV estándar
o widescreen. Bandas negras, también denominadas mattes, son
utilizadas para tapar los “baches” en la parte superior
e inferior del televisor cuando estas películas son adaptadas
a sus pantallas.
Una película de 1.85 que fue adaptada mediante la técnica
letterbox para ser difundida a 1.33 posee mattes más finos que
una película 2.4 (28% vs. 44%).
El segundo proceso, pan & scan, implica que a la ventana de TV
menor se le aplique un paneo y un zoom a través de la imagen
más ancha, recortándole ambos lados para llegar al formato
deseado.